22 November 2007
López Obrador y Tabasco: sucesión de deslices
La lección es sencilla: en política hay que ser tardo en las denuncias y rápido en el auxilio.
Ahí tienen a López Obrador insistiendo en sus acusaciones y denuncias, mientras las gente imploraba por ayuda y, sobre todo, por líderes que le dieran un poco de orden al caos en que se prestaba el muy necesario auxilio, por personajes con convocatoria que mostraran el camino a seguir. Pero, ¿qué hizo el excandidato presidencial? Pedirle (ordenarle) a Ebrard a quién debía enviar la ayuda que los habitantes del Distrito Federal financiaron con sus impuestos. Valiente ayuda, a su modo. En vez de buscar soluciones, buscaba culpables y quedaba bien con sombrero ajeno.
Y por ese camino ha seguido. Pero seguro mientras él se ocupa de buscar justicia (que hay que buscarla, eso que ni qué), los miembros de su gabinete presidencial han de estar ocupado en apoyar a la gente en Tabasco.


