30 November 2007
La política primero: caso Lydia Cacho
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Absuelve la Corte a Marín por caso Lydia Cacho
Con 6 votos a favor y 4 en contra, la Corte determina que no hubo violaciones graves a las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho.
En México tenemos la bonita expresión “¿qué tanto es tantito?”. Y da gusto ver que una institución tan importante para la vida de México, como es el poder judicial, adopte las expresiones tradicionales de nuestro pueblo.
El ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano, de la Suprema Corte de Justicia, sostuvo que ‘no está acreditada grave violación de garantías individuales en perjuicio de la señora Lydia Cacho’.
Así, el máximo tribunal del país, Mario Marín, gobernador de Puebla, y secuaces y encubiertos, fueron absueltos.
Aún suponiendo que en efecto no se hubiera acreditado esa grave violación, de cualquier forma está acreditada cierta violación. Y esa cierta violación debe ser más que suficiente, en un país que aspira a la democracia, para condenar al culpable.
Pero no. Porque, ¿qué tanto es tantito?
Esto me recuerda al dictamen del Tribunal Federal Electoral en relación con los comicios de 2006:
El Tribunal concluyó que sí existieron diversas irregularidades en el proceso electoral, encabezadas por “la indebida intervención” del presidente Vicente Fox, pero que éstas no fueron de tal gravedad como para invalidar la elección presidencial.
Declara TEPJF a Felipe Calderón presidente electo.
Y así se construye la impunidad, dejando la justica sólo para los casos graves, hasta que no haya ya nada grave que condenar.


