24 Marzo 2008
La productividad en México: entre el estancamiento y la negligencia
Mientras otros paÃses acrecientan su productividad industrial y ganan mercados, México continúa perdiendo participación según muestra un documento de investigación elaborado por el Banco de México. En él se comparan los desempeños de diversos paÃses con los que México compite.
La ficha completa del documento al que se hacer referencia es: Nicolás Amoroso, Daniel Chiquiar, Nuria Quella y Manuel Ramos-Francia, Determinantes de la ventaja comparativa y del desempeño de las exportaciones manufactureras mexicanas en el periodo 1996-2005, Documento de Investigación, núm. 2008-01, Banco de México, México, febrero de 2008.
Se trata de un interesante análisis económico que explica el reciente comportamiento de México en el comercio internacional, asà como las tendencias, nada halagüeñas por cierto, para el futuro. Como otros análisis, se topó con limitaciones relativas a las fuentes de información que difieren en términos de su calidad, nivel de agregación, métodos de medición y periodos de cobertura. Adicionalmente, como es bien sabido, la estimación de los niveles de la productividad total de los factores de producción (PFT) requiere datos que muchas veces no están disponibles y, por ende, deben ser aproximados mediante métodos indirectos de cálculo.
El crecimiento de las exportaciones manufactureras de México, asà como su composición, parecen haberse visto afectados a partir del año 2001 por la creciente presencia en los mercados de China y otros paÃses con dotaciones relativas de factores similares a las de México.
A fin de determinar la importancia de la dotación y la productividad de los factores de producción en el desempeño de las exportaciones mexicanas, se comienza por determinar los niveles de productividad, que se plasman en la gráfica 1.


“Como puede apreciarse, México presenta niveles de productividad menores a los de paÃses desarrollados como Japón, Estados Unidos y Singapur, asà como a los de algunos paÃses competidores que han logrado avanzar más rápido en la cadena de valor (Corea del Sur, Taiwán y Hong Kong). En cambio, México presenta mayores niveles de productividad que el resto de sus competidores y, en especial, que los observados en China. A pesar de ello, es importante enfatizar que las tasas de crecimiento de la PFT de México son superadas sensiblemente por las registradas en prácticamente todos los paÃses competidores en general y, en particular, por China.â€
Los resultados anteriores corresponden al agregado total de manufacturas y, por ende, podrÃan estar ocultando diferencias en la productividad relativa con la que cada paÃs produce distintas categorÃas de manufacturas. Es precisamente la variación intersectorial en los diferenciales de productividad entre México y sus competidores la que se utiliza para identificar el vÃnculo entre los diferenciales de productividad entre México y sus competidores con las ventajas comparativas y con el desempeño exportador al mercado de Estados Unidos.
México ha venido perdiendo ventaja comparativa frente a China y otros competidores de manera reciente en ramas industriales como: i) maquinaria y aparatos eléctricos (15.0% de las exportaciones manufactureras en 2005); ii) equipos de telecomunicaciones (14.2%); iii) maquinaria de oficina y procesamiento automático de datos (6.1%); iv) muebles y sus partes (3.0 %); y, v) manufacturas de minerales no metálicos (1.3%).
El segundo grupo de categorÃas incluye sectores en los que México aparentemente no exhibe ventaja comparativa en relación con China o con los competidores. Este grupo incluye: i) prendas y accesorios de vestir (4.1%); ii) artÃculos manufacturados diversos, como juguetes y artÃculos deportivos (2.8%); iii) manufactura de metales (2.8%); iv) hilados, tejidos y arts. confeccionados de fibras textiles (1.3%); v) accesorios para la construcción (0.9%); y, vi) equipos de fotografÃa (0.4%).
Finalmente, hay un grupo de productos en que México no parece verse amenazado por la competencia de China y otros paÃses asiáticos. Este grupo incluye: i) industria automovilÃstica (19.3%); ii) maquinaria y equipos generadores de potencia (4.8%); iii) maquinaria y equipo industrial en general (4.6%); iv) Instrumentos profesionales, cientÃficos y de control (4.6%); y, v) bebidas (1.6%).
No obstante, incluso en estos sectores, la productividad de China tiende a crecer a un ritmo más elevado que en México.


Posteriormente, en el estudios se presentan diversas regresiones que buscan identificar la relevancia de los diferenciales de productividad, en comparación con la de diferencias en la dotación de factores productivos, como determinantes del patrón de ventajas comparativas y del desempeño exportador de México. Es decir, se busca encontrar evidencia econométrica que permita distinguir entre una hipótesis ricardiana o una hipótesis del tipo de Heckscher-Ohlin en cuanto a los factores determinantes del desempeño reciente de las exportaciones manufactureras mexicanas.
En general, los resultados sugieren que los diferenciales de productividad de México, China y las canastas de competidores de México, en relación con Estados Unidos, no parecen explicar el patrón de ventajas comparativas de estos paÃses en los mercados internacionales. En contraste, la dotación de factores sà parece ser un determinante relevante de dichas ventajas.
Como era de esperarse, la ventaja comparativa de México, China y la canasta de competidores de baja tecnologÃa en los mercados internacionales aparentemente radica en bienes intensivos en mano de obra de relativamente menores niveles de calificación.
De manera congruente con la hipótesis ricardiana, México tiende a presentar una mayor ventaja comparativa (frente a China) en actividades en las que su diferencial de productividades respecto a ese paÃs es mayor. Esto contrasta con los resultados de la comparación de las ventajas comparativas de México con Estados Unidos, que parece reflejar más las diferencias en dotaciones de factores que diferenciales de productividad.
En particular, México tiende a presentar mayor ventaja comparativa en aquellos bienes en los que tiene una productividad relativa mayor y en los que son relativamente menos intensivos en mano de obra calificada.
“AsÃ, cuando México se compara con paÃses que tienen una dotación relativa de factores similar, como lo es China, los diferenciales de productividad son aparentemente la variable fundamental para determinar sus ventajas comparativas. En cambio, cuando México se compara con paÃses que han escalado más en la cadena de valor, parecerÃa que, además de los diferenciales de productividad, su relativamente baja dotación de capital humano también influye en sus patrones de especialización.â€
Lo anterior constituye un reto significativo para la economÃa mexicana, si se toma en cuenta que la tasa de crecimiento de su productividad tiende a ser inferior a la que registran sus principales competidores y que varios de esos paÃses además han logrado acumular capital humano de manera más acelerada.
“La baja tasa de crecimiento de la productividad, junto con el bajo nivel relativo de capital humano, pueden ser parte de los factores fundamentales que han hecho que México se distinga del resto de los paÃses analizados en este trabajo, en términos del crecimiento que han registrado sus economÃas en los últimos años.â€
Este estudio es uno más que pone de manifiesto que en México la productividad en la industria, y en general en la economÃa, crece a tasas muy inferiores a las de las naciones industrializadas y de otros paÃses, en particular del sudeste asiático. Para impulsar su crecimiento se requieren polÃticas deliberadas de parte del gobierno, aspecto que, como muchos otros de la polÃtica industrial, no sólo están olvidados en México, sino que son casi tabú y nadie se atreve a proponerlos, mientras la industria se rezaga cada vez más.
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